Días muertos
9, 15 de 2006-08-15 de 2006
Hoy es un día muerto. Y eso que es fiesta en España y olé.
Mis días muertos son los que no tienen sentido, los que no hago nada en especial. Días en los que duermo sin despertador porque prefiero levantarme sin una hora predeterminada. En los que no me apetece nada, en los que miro la tele porque sí y cambio de canal por inercia. En los que ni leo, ni hablo, ni me comunico con el mundo. Son días en soledad, en los que necesito estar conmigo, pensar, dar vueltas por la casa, seguir pensando y dar más vueltas.
Son días que odio y adoro. Porque me da la sensación de que estoy perdiendo el tiempo, pero, por otra parte, hago lo que realmente tengo que hacer: descansar.
Agosto no es precisamente mi mes de vacaciones. Me gusta porque Madrid se queda en silencio y eso reduce mi estrés. La ciudad se vacía y me aporta calma. Lo mejor es que, cuando todos vuelvan, yo me esconderé, por fin, en cualquier isla desierta.
A veces pienso que soy un poco autista. No lo pienso, lo creo. Voy mucho a lo mío (sólo aparentemente). Me escapo del mundo en cualquier momento, mientras trabajo, mientras veo una peli o leo, mientras me hablan. Es increíble cómo podemos fingir estar escuchando a una persona atentamente y en realidad estar divagando sobre aquella conversación del otro día con fulanita.
Me ha gustado pasar el día conmigo. Pero probablemente me hubiera gustado más haber pasado esta tarde festiva abrazada a ella, comiendo palomitas en el sofá delante de una buena peli.
Pero bueno, como mandan las teorías, pensaré en positivo (o sea, volveré a engañarme)... ¿con quién mejor que conmigo?
Mis días muertos son los que no tienen sentido, los que no hago nada en especial. Días en los que duermo sin despertador porque prefiero levantarme sin una hora predeterminada. En los que no me apetece nada, en los que miro la tele porque sí y cambio de canal por inercia. En los que ni leo, ni hablo, ni me comunico con el mundo. Son días en soledad, en los que necesito estar conmigo, pensar, dar vueltas por la casa, seguir pensando y dar más vueltas.
Son días que odio y adoro. Porque me da la sensación de que estoy perdiendo el tiempo, pero, por otra parte, hago lo que realmente tengo que hacer: descansar.
Agosto no es precisamente mi mes de vacaciones. Me gusta porque Madrid se queda en silencio y eso reduce mi estrés. La ciudad se vacía y me aporta calma. Lo mejor es que, cuando todos vuelvan, yo me esconderé, por fin, en cualquier isla desierta.
A veces pienso que soy un poco autista. No lo pienso, lo creo. Voy mucho a lo mío (sólo aparentemente). Me escapo del mundo en cualquier momento, mientras trabajo, mientras veo una peli o leo, mientras me hablan. Es increíble cómo podemos fingir estar escuchando a una persona atentamente y en realidad estar divagando sobre aquella conversación del otro día con fulanita.
Me ha gustado pasar el día conmigo. Pero probablemente me hubiera gustado más haber pasado esta tarde festiva abrazada a ella, comiendo palomitas en el sofá delante de una buena peli.
Pero bueno, como mandan las teorías, pensaré en positivo (o sea, volveré a engañarme)... ¿con quién mejor que conmigo?
Joder, si no hubieras puesto ni leo diría que este post lo he escrito yo... Mare día!
Bueno, pasó el puente, para mi mereció la pena... ha estado bien pensar tanto...
Besillos niña!
Esos dias yo los necesito. ME gusta la soledad siempre y cuando sea escogida. Me gusta no hacer nada... en determinadas circunstancias.
Mi puente ha sido muy guapo. Muy movidito. pero muy guapo... asi que ahora tengo ganas de ese día como el que describes, un día muerto.
Gracias por tu comentario en el blog. Muchas gracias. me encantó!
Esos dias yo los necesito. ME gusta la soledad siempre y cuando sea escogida. Me gusta no hacer nada... en determinadas circunstancias.
Mi puente ha sido muy guapo. Muy movidito. pero muy guapo... asi que ahora tengo ganas de ese día como el que describes, un día muerto.
Gracias por tu comentario en el blog. Muchas gracias. me encantó!
Pues yo ya me canso de estar "conmigomisma"... esta bien pa un dia suelto, pero uff que largo el verano solitariooo.
un besote!